
El día
domingo 15 de mayo, a las 10:30 pm, en inmediaciones de la plaza de mercado
Guarín de Bucaramanga, fueron detenidas tres personas porque supuestamente se
hallaban realizando pintas de convocatoria para el muy próximo paro que se ha
llamado Minga Agraria, Campesina, Étnica y Popular y se adelantará en toda
Colombia. Los tres jóvenes detenidos
hacen parte del colectivo Acción Libertaria y el Congreso de los Pueblos.
Lo más
grave del episodio es que el primer policial que les detuvo desenfundó su arma
de manera injustificada nada más llegar y dijo textualmente: “no corran sino
quieren que se repita lo del grafitero de Bogotá”. Demostrando una vez más que la muerte del
joven Diego Felipe Becerra no fue ningún accidente sino que fue resultado del
accionar estándar y actual de la Policía de Colombia.
Desde
la plaza de mercado de Guarín, los tres jóvenes fueron trasladados al CAI de
Las Américas, luego a las instalaciones de la Fiscalía General de la Nación y
de allí para la estación de policía del Centro de Bucaramanga, donde pasaron la
noche en condiciones inhumanas ya que seis personas fueron hacinadas en una
celda de un metro y medio por tres. Además de lo anterior, los jóvenes fueron
sometidos a tratos crueles e inhumanos puesto que nunca se les permitió
utilizar el baño, a pesar de las reiteradas solicitudes en ese sentido.
En este
momento, siendo lunes 16 de mayo, los tres jóvenes han sido puestos en libertad
con latente amenaza de ser judicializados por la supuesta comisión del delito
de daño en bien ajeno. Esta libertad es un logro del movimiento social que
reaccionó contundentemente frente a tamaña injusticia, que no exista confusión
alguna ni se piense que los policiales comprendieron lo craso de su error,
simplemente se vieron compelidos a liberarlos.
Sin embargo, antes de salir sufrieron más abusos: fueron fotografiados
múltiples veces y de manera irregular y se les amenazó con ser protagonistas de
una publicación en prensa donde se les iba a señalar de delincuentes. Entre los policiales que más insistieron con
la publicación en prensa están dos que portaban chalecos identificados con los
números 362863 y 255936 y otro de nombre Víctor Suárez. Al parecer esta publicación no será emitida,
pero la alerta sigue por las muchas fotografías que les tomaron.
Un
último atropello denunciado por estos jóvenes fue la amenaza recibida por un
policía del CAI de Las Américas quien manifestó que podrían ser judicializados
por el delito de rebelión, por el mero hecho de incitar a un paro. Aunque finalmente no se les imputó este
cargo, se hace patente nuevamente que en
Colombia se reprime la protesta social y se criminaliza el pensamiento crítico.
El
episodio aquí denunciado es una prueba más del talante autoritario y
antidemocrático del régimen colombiano, prueba de un accionar sistemáticamente
irregular de la policía nacional y prueba de que definitivamente es necesario
adelantar el paro programado para los próximos días, la llamada Minga Agraria,
Campesina, Étnica y Popular.
Párese
duro. (#PareseDuro)
Cambiemos
esto. (#CambiemosEsto)
Bucaramanga,
mayo 16 de 2016.
ACCIÓN
LIBERTARIA
EQUIPO
JURÍDICO PUEBLOS
0 comentarios:
Publicar un comentario