domingo, 25 de noviembre de 2012

El Proyecto de Ley Alternativo: Materialización de la Ambición del Movimiento Estudiantil


Noviembre será un mes trascendental para el movimiento estudiantil colombiano. Según la declaración política del V Plenario de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, a mediados del mes, los estudiantes ultimarán detalles sobre el regalo de navidad de los colombianos: un proyecto de educación superior radicalmente diferente al que ha predominado en Colombia; por tanto, tienen presupuestado, en el Marco del VI Plenario de la MANE, perfilar una articulado que materialice una educación para un país con soberanía, democracia y paz.
Como esta en juego la construcción de un proyecto de ley alternativo, la AEP dialogó con Jairo Andrés Rivera, vocero nacional de la MANE y secretario general de la Federación de Estudiantes Universitarios de Colombia, FEU-Colombia, alrededor del trasegar caminado por la mesa y su iniciativa política. Esto en aras de no perder de vista los referentes que fundamentan la actual lucha del movimiento estudiantil, esclarecer por qué la opción de la MANE fue la construcción de una ley alternativa y en qué va dicha elaboración.
¿Por qué surge la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE?
La MANE surge a partir de la confluencia de dos hechos. El primero es el fortalecimiento del movimiento estudiantil durante los últimos diez años por las diferentes afrentas contra la educación superior en el país. El segundo fue la propuesta de una nueva ley de educación superior presentada por el gobierno nacional, cuya pretensión era insertar la universidad con ánimo de lucro en Colombia, es decir profundizar el modelo neoliberal de educación superior; en otras palabras, mediocrizar la educación superior, estratificarla aún más, generalizar la universidad de garaje, generalizar su baja calidad y generalizar la desigualdad entre el sistema público y privado de educación superior. En concreto, estos dos hechos son los que permiten el surgimiento de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil y que al día de hoy podamos tener una plataforma unitaria.
Desde que el gobierno presentó el proyecto de Ley que pretendía mercantilizar la educación superior el año pasado, ¿Cuál o cuáles fueron los mayores desafíos para el movimiento estudiantil?
El primer desafío que tuvimos fue el de enfrentarnos a un gobierno que tiene las mayorías en el congreso de la republica, a un gobierno heredero de la muerte además, y a un gobierno que fácilmente podía haber aprobado su propuesta a pupitrazo. Por fortuna, logramos movernos en medio de un país con una enorme violación a los Derechos Humanos y romper el descreimiento de mucha gente de a pie, de mucha gente del común, en la necesidad de la movilización social como forma valida para enfrentar la pretensiones del gobierno.
El segundo desafío fuerte que se nos presentó y que al día de hoy se mantiene, fue y es el de lograr valorar la unidad del movimiento estudiantil, es decir la convergencia del movimiento estudiantil alrededor de objetivos comunes y alrededor de un propósito transformador de la educación superior. Aunque esto lo saldamos con la creación de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, todavía persisten debates, porque la perspectiva de la unidad no es una perspectiva de la homogeneidad, sino la de poder establecer un reconocimiento y un horizonte común en el marco de la diferencia o de las diferencias entre los distintos estudiantes del país.
La tercera dificultad que se nos presentó fue la construcción de una perspectiva diferente para la educación superior en Colombia. Menos mal, y en medio de los debates, logramos concretar el programa mínimo de los estudiantes y una decisión clave: la disputa la íbamos a dar contra el modelo de educación superior, por la transformación del actual modelo caduco de educación superior en Colombia que es el que ha mantenido los diferentes regimenes y el que el gobierno de Juan Manuel Santos intento profundizar.
Con el fin de proyectar la disputa política, la MANE se lanza a construir un proyecto de educación superior alternativo, el cual pasa por una exposición de motivos. En concreto, ¿Qué es una exposición de motivos?
Una exposición de motivos es básicamente un documento que expresa el marco de la política pública de la educación superior en Colombia. La exposición de motivos nuestra, pretende enmarcar los objetivos de la educación superior que queremos para el país.
¿Por qué pensar primero en una exposición de motivos y no en una propuesta de Ley alternativa?
Cuando el gobierno nacional formula leyes para ser aprobadas en el congreso de la republica, construye primero el articulado de ley y después hace la exposición de motivos. Nosotros lo hicimos al revés por dos motivos fundamentales: primero por una diferencia de forma y segundo por una diferencia de contenido. Contrario al gobierno, nosotros quisimos primero dar un debate político acerca de la educación superior en Colombia, quisimos construir una política pública estableciendo un diálogo entre los diferentes sectores, entre las formas de hacer o de definir o saber-poder en el país, y así desembocar en un articulado. En materia de contenido, consideramos que ese marco de política pública que hoy tenemos, nos permite proyectar muchísimo más allá las aspiraciones del movimiento estudiantil, las cuales no son aspiraciones coyunturales ni meramente reivindicativas, sino que son aspiraciones profundamente políticas en la medida en que pretenden transformar radicalmente el sistema de educación superior en Colombia; de cierta manera, procuran trastornar esas lógicas de mercantilización, trastornar esas lógicas de privatización, trastornar esas lógicas de ausencia de acceso y cobertura, es decir de ausencia de universalización; en ultimas, transformar la dinámica que concibe a la educación superior como un privilegio y no como una necesidad de la sociedad.
¿En qué se fundamenta la Exposición de Motivos?
La exposición de motivos se fundamenta sobre dos ideas fundamentales: la educación superior como derecho fundamental y como bien común.
Todo el mundo conoce, al día de hoy, que la educación superior es concebida como un servicio público y como un derecho de la persona. Con base en esto, el movimiento estudiantil ha buscado elevar la categoría de la educación superior a una necesidad de la sociedad, mas que una cuestión vocacional; es decir, la concibe como elemento fundamental de la sociedad y como consideración secundaria que sea una vocación de la persona. En estos términos, el Estado debe garantizar el acceso a la educación superior, su goce, disfrute, calidad y todas condiciones para que las diferentes personas que accedan por decisión, no por filtro, no por meritocracia, puedan tener esa tranquilidad de permanecer en la educación superior.
Por otra parte, la educación superior es un bien común en tanto el saber es una construcción humana in-apropiable por particulares: el saber no se puede vender, no se puede comprar, no se puede mercantilizar. La producción humana, la producción que se hace en investigación universitaria, que se hace cuando se escribe un texto, que se hace cuando se produce una ponencia, que se hace cuando se crea tecnología, son unas producciones apropiables sólo por la comunidad humana. En este sentido, el movimiento estudiantil, al dar una discusión sobre el saber, que es lo que de fondo habita la educación superior, concibe esos productos de la búsqueda permanente del conocimiento como un bien común.
Desde la óptica de algunos un posible contra-argumento para quitarle el piso a esa idea que ha logrado elaborar el movimiento estudiantil al concebir la educación como un derecho fundamental, es que en la Constitución Política no figura como tal. ¿Qué plantea el movimiento estudiantil al respecto?
El movimiento estudiantil colombiano no es el movimiento de la séptima papeleta, no es un movimiento que deba o tenga que legitimar la constitución del 91 o el orden jurídico existente, es un movimiento que puede transgredir el orden jurídico existente a partir del orden político existente. Aunque hay impedimentos jurídicos y políticos para transformar la educación superior en un derecho fundamental y en un bien común, el movimiento estudiantil debe transgredirlos: las leyes no están hechas para determinar a los hombres, sino los hombres para determinar a las leyes. En este sentido, la propuesta de ley del movimiento estudiantil, necesita de un nuevo orden para que sea posible. Y al concebirse así, el movimiento estudiantil se torna político, porque la lucha por una nueva educación está ligada a la lucha contra el orden existente.
El movimiento estudiantil hasta el momento ha logrado hacer un ejercicio de construcción académico-política, el cual se expresa en varios borradores de una exposición de motivos que empiezan a perfilar un posible articulado. ¿Qué implicaría ese articulado?
El articulado de la propuesta de ley decanta la exposición de motivos, es decir decanta la política pública en una normatividad particular para una nueva propuesta estructural de educación superior para el país. Como al día de hoy existe un conjunto de trabajos que comienzan proyectar un articulado, la intensión es que refleje los alcances de una política pública inicial, es decir exprese lo planteado por la exposición de motivos y la ambición del movimiento estudiantil colombiano frente a la educación superior.
Con base en esto, lo que sigue es continuar la construcción en términos académicos, de la mano de un ejercicio político y comunicativo. Por una parte, esa construcción debe seguir profundizando aspectos técnicos, metodológicos y otros. A la par, nuestra acción debe aspirar a una correlación de fuerzas que nos permita pelear, a futuro, esa nueva propuesta de ley para el país. Finalmente, lo que hacemos también nos debe permitir que la gente entienda lo planteado por la ley, pueda desmenuzar sus debates, los pueda comprender y los pueda argumentar. Al respecto, uno de los méritos importantes del movimiento estudiantil chileno fue lograr generalizar el discurso de la gratuidad, por lo cual la mayoría de la sociedad cree que es pertinente.
Mientras la MANE se ha dedicado a elaborar una propuesta de Ley alternativa. ¿Qué ha hecho el gobierno? Ante la iniciativa de la Mesa, ¿Cuáles han sido las apuestas y prácticas del gobierno?
El gobierno nacional se ha dedicado a profundizar la crisis universitaria, profundizando las tendencias que han caracterizado la educación superior: desconcentración de lo publico y lo privado, mercantilización del saber y desfinanciación de las universidades. Si bien tumbamos el proyecto de ley, las universidades entran con déficit este año. Para su segundo semestre, unas universidades grandes del país tenían un déficit presupuestal. Por ejemplo, la Universidad del Atlántico está al borde de la extinción y la Universidad Nacional necesita 2 billones de pesos para reconstruir su infraestructura. Junto a esto, el gobierno nacional ha generado problemas de ingobernabilidad en varias universidades del país. El caso más disiente es el de la Universidad Industrial de Santander. Como el gobierno nacional no participó en la escogencia del nuevo rector, se dedicó a boicotear la decisión adoptada por los universitarios de la UIS. La última gran apuesta del gobierno se expresó en el debate sobre el presupuesto General de la Nación. El Sistema de Universidades Estatales calculaba que para hacer una actualización en la universidad pública colombiana se necesitan 11 billones de pesos y para el presupuesto del 2013 solicitó un incremento de 250 mil millones de pesos. Ante esto, el gobierno nacional respondió con un aumento pírrico de 100 mil millones de pesos, los cuales no representan ni siquiera el 5% de lo que se necesita la Universidad Nacional para renovar su infraestructura. En términos generales, el gobierno no se ha quedado quieto. Se puede decir que se ha dedicado a castigar la resistencia a la aprobación de su proyecto de ley de educación superior, a partir de la profundización del modelo educativo neoliberal.
Finalmente, ¿Qué invitación le hace a los estudiantes colombianos?
Pese a que el movimiento estudiantil está viviendo una etapa difícil, porque sufre constantes flujos y reflujos, es necesario que volvamos a nuestras prácticas de acción colectiva: el mural, la marcha, el pupitrazo, el plantón y todas las formas existentes del hacer universitario, en la idea de retomar y afianzar la unidad del movimiento estudiantil bajo objetivos comunes. La cuestión es repensar la disputa en cada institución de educación superior en torno a los problemas particulares de los estudiantes y las universidades, con el fin de cualificar a todos y cada uno que integramos el movimiento de cara a la lucha por una educación para un país con soberanía, democracia y paz.

1 comentarios:

Benhur Chica dijo...

CARTA ABIERTA A MANE Y A LA COMUNIDAD ESTUDIANTIL (# 4)

SEÑORES:
MANE.
Estimados amigos: En la propuesta a debatir : “Segundo Documento de Trabajo para la Construcción de una Nueva Ley de Educación Superior con Soberanía, Democracia y Paz”, MANE no da pie a discutir sobre la formación humana del niño, la reforma de la primaria, ni la reforma del bachillerato. Luego, este documento es incompleto.
La condición necesaria para lograr una Patria con Soberanía, Democracia y Paz, como MANE lo propone, requiere una población proba e idónea. Calidad que aflora cuando la personalidad, las convicciones, y el carácter se forjan en un ambiente de tolerancia, aprecio, estimación, respeto y confianza. Y así se forma la gente que encuentra los secretos de su felicidad en las leyes emanadas de su propia conciencia. Así lo confiere el Padre de la Patria* cuando dijo: “La salud espiritual de la República, depende de las cualidades morales que sus ciudadanos adquieren desde la más tierna infancia”. Con gente traumatizada, acomplejada, deprimida, llena de conflictos y tabúes, obtendremos lo diametralmente opuesto al deseo de MANE: un País de esclavos, déspotas y en violencia y guerra por doquier. Por esto, la propuesta de MANE a debatir, es insuficiente para alcanzar un País Soberano, Democrático y en Paz.

Considero que aún es posible subsanar esta omisión, y, por esto los invito una vez más, leer “La Reforma a la Educación” en el blog www.laultimaoportunidad.com (Los Planos de la Patria Soñada) en
donde se sustenta la Reforma a la Educación infantil (Parte 1) y la Reforma al Bachillerato (Parte 2).

Con sentimiento de amistad y aprecio, me suscribo de Ustedes .
Atentamente:
Benhur Chica Giraldo, M.Sc. en Biofísica, Prof. Jubilado, U. N.,(véase en Google).

P.D.:
*Acevedo C. Jairo, en Bolivar Libertador y Educador de América, Ed. De Antioquia, 1.989, pág 32.

A manera de ilustración, adjunto fragmento de trabajo citado:


SALVAR A COLOMBIA ES REALIZAR LA PATRIA SOÑADA,
Y ESTA MAGNA OBRA REQUIERE UNA GENERACION DE TITANES.


PROPUESTA DE REFORMA A LA EDUCACION

La formación temprana del niño*,
rige los destinos de la sociedad.


RESUMEN

En este ensayo, se presenta a la comunidad universitaria, para su debate, una propuesta tendiente a solucionar la crisis de formación humana que amenaza todos los estamentos sociales. Esta crisis se puede sintetizar en el siguiente silogismo: El país que no cría a sus niños dignamente, no tiene futuro. Colombia no cría a sus niños dignamente. Luego, Colombia no tiene futuro. Para evitar la amenaza contenida en ésta conclusión se propone, en la primera parte de este trabajo, un cambio de mentalidad generacional, que sólo puede realizarse mediante una nueva concepción de la crianza infantil (fase oral, anal y edípica). Presentar el mecanismo, con su sustentación pertinente para realizar dicho cambio, constituye el objetivo central de esta primera parte.
Mediante argumentos amparados en nuestra Carta Magna se propone, en la segunda parte, el delineamiento de un proyecto cuyo objetivo es hacer que el adolescente después de una escolaridad de 12 años, (de 6 a 18 años) financiada por el Estado, sea capaz de desempeñar un trabajo útil y bien remunerado a esta edad.


*Entiéndase por formación temprana del niño, la educación suministrada en los 6 primeros años: fase oral, anal y edípica.

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