
El
pasado 28 de abril estudiantes y profesores instauraron el paro indefinido en
la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Esta determinación es
consecuencia de la publicación del Acuerdo 01 de 2016 por parte del Consejo
Superior Universitario –CSU- que reglamenta la convocatoria, postulación y
elección del rector universitario. El documento establece que la votación de la
comunidad universitaria sería solamente consultiva, lo que implica que el
rector se designará en cesión cerrada por los miembros del CSU, atacando el
principio de autonomía y convirtiéndose en una medida ilegitima del ente administrativo
de la universidad.
Brayan
Silva, estudiante de la Universidad Distrital y participe activo del paro,
relató que “todas las sedes están bloqueadas y en tres sedes administrativas
hay campamentos permanentes de estudiantes”. Además, estudiantes y profesores
han desarrollado asambleas por programas curriculares, sedes y generales para
construir un pliego de exigencias para alimentar la movilización actual. Parte
de las exigencias se centran en el respeto a la resolución 018 del 2014 y la
071 de 2015 que contiene la hoja de ruta de la Asamblea Constituyente
Universitaria, fundada en el paro universitario de 2014.
La
Constituyente
La Asamblea
Constituyente contó con la participación de representantes de estudiantes,
profesores y trabajadores y, aunque se extendió la invitación a los miembros
del CSU, se negaron a concurrir al escenario. El trabajo de base, los
diagnósticos, las discusiones se llevaron a cabo entre el 16 de septiembre al
20 de octubre del año pasado y resultaron en el “Estatuto General emanado de la
asamblea constituyente de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas”
que contempla una reforma académica y en la naturaleza de la Universidad, que
se refleja, entre otras cosas, en la elección directa del rector por parte de
la comunidad universitaria en su conjunto.
Tal
Estatuto General no solo ha sido negado por el CSU. Desconociendo el ejercicio
de dicha asamblea, se convocó la selección del rector mediante el acuerdo 001
de 2016, privilegiando los intereses de grupos de presión que funcionan en el
interior del CSU y reproducen la corrupción al interior de la Distrital, tal
como lo asegura el profesor Juan Carlos Amador en el Observatorio de la
Universidad Colombiana y Brayan Silva en entrevista a Colombia Informa.
Desde
que inició el Paro, las discusiones y los obstáculos no se han hecho esperar.
La participación de estudiantes y profesores se ve afectada por el desgaste que
el mecanismo. En varias ocasiones la comunidad universitaria no ha asistido a
asambleas, lo que se traduce en apatía por desinformación de las discusiones y
posibilidades del paro. Situación que intenta solucionarse mediante actividades
culturales, foros y mesas de trabajo para convocar a algunos estudiantes o
profesores que desconocen el alcance de las problemáticas.
Así
mismo, hay debates al interior del movimiento estudiantil y los profesores que
cuentan en sus filas con miembros de los 'grupos de presión' y corrupción antes
mencionados, es decir, quienes defienden la propuesta de un rector designado y
no elegido.

Se
aproxima la desfianciación
Enrique
Peñalosa presentó formalmente la petición de vender la Empresa de
Telecomunicaciones de Bogotá -ETB-, lo que implica la posibilidad de que la
Universidad Distrital pierda una gran parte de presupuesto. Una de las
exigencias más fuertes, además del asunto de la elección rectoral, es detener
su eventual venta.
Otro
hecho que preocupa a estudiantes y maestros es la fuerte represión que
enfrentan. En medio de una de las manifestaciones pacíficas desarrolladas por
los estudiantes en la Sede de Ciudad Bolívar, resultó herido Miguel Ángel
Barbosa quien, tras la intervención policial, quedó en estado de coma en medio
de sucesos que son materia de investigación.
Sin
embargo, estudiantes como Brayan Silva y profesores de la Universidad que se
encuentran en asamblea permanente, ven en la Asamblea Constituyente la
posibilidad de transformar la universidad de la que hacen parte. La propuesta
atiende a las necesidades académicas y sociales de la ciudad y de Colombia
desde “la apropiación de lo comunitario, lo colectivo y lo público, el cultivo de la solidaridad y la
reciprocidad en las relaciones humanas y la apuesta por la producción,
circulación y el uso de saberes/conocimientos en favor de la vida la paz y la
convivencia”, tal como se establece en el Estatuto General.
En esta
búsqueda, por lo pronto, motiva una gran movilización que tendrá lugar el
viernes 13 de mayo a el Concejo de Bogotá.
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