En medio de incierta
calma y aparente normalidad, en ese ambiente bastante enrarecido por el
invisible pero omnipresentes rumor y el chisme, un centenar de estudiantes
reunidos en forma de asamblea informativa en las escalinatas de la plaza ‘Jaime
Pardo Leal’ de la Biblioteca, atendieron la rendición de cuentas y la respuesta
a otras acusaciones y señalamientos de los opositores de Ceunam, quienes no
esconden su apoyo incondicional al grupo tras el poder en la Universidad.
El vocero más
reconocido del grupo de estudiantes, Carlos Santiago, habló en la Asamblea para
reconocer que no es cierto que haya fraude y corrupción en la actual junta
directiva del Ceunam y reiteró su interés de que se reformen los estatutos de
la organización y se convoque a elecciones generales.
Ellos son la
manifestación práctica de la posición de las directivas frente a una serie de
problemas que estallan en sus narices, como consecuencia de un mal estado de
las cosas durante más de 15 años en la Universidad de la Amazonia.
En una extensa
intervención los directivos del Ceunam Henry Alexander Cortés Martínez, Leonel
Tovar Vargas y Andrés Baquero, dieron respuesta contundente: la actual junta
directiva del Ceunam no ha recibido de la actual administración el dinero
recaudado con la matrícula con destino a la organización estudiantil.
La transferencia de
este recaudo al Ceunam fue suspendida por la administración desde el 2008,
justo cuando perdieron el control de la misma a través de varios exdirigentes
estudiantiles que hoy ocupan un renglón en la nómina del rector Leonidas Rico
Martínez: Edwin Millán, actual vicerrector Académico; Wilmer Patiño, anterior
en ese mismo cargo; José Manuel Garzón, alfil de la administración; y César
Barón, actual profesor de la Universidad.
Los directivos del
Ceunam concluyeron también que a quienes debe pedirse cuentas es a estas
personas, por más de 120 millones que recibieron y administraron; y al mismo
rector, responsable final de los graves problemas de corrupción que han traído
para la universidad una cuantiosa afectación patrimonial y el progresivo
deterioro de la calidad académica, al punto de ocupar hoy uno de los últimos
lugares.
No obstante,
explicaron el destino de otros aportes, señalando una a una las cuantías
invertidas en cada una de las actividades y exhibiendo los soportes contables.
En pocos días, en la medida que existan los recursos entregaran ese mismo
informe por escrito a todos los representantes.
Por otra parte,
afirmaron haber logrado demostrar que tras el reclamo de las cuentas, el interés
real es sabotear la protesta y desprestigiar a los dirigentes a través de la
manipulación y la cooptación de organizaciones creadas con ese propósito, en
alusión directa a ‘Tu también cuentas’, xx y la nueva asociación de profesores.
Para Aspu, el Ceunam
y otras organizaciones no cabe duda que de tras de los letreros y Alexander y
Albeiro, minutos previos a la asamblea.rumores están las “tres” familias que
han convertido la universidad en una “famiempresa”.
Otros estudiantes
fueron más directos y llamaron “vendidos y mercenarios” a los estudiantes que
ellos identifican con la administración.
Contra viento y
marea, continuará el movimiento huelguístico, que insiste en una respuesta
positiva a sus demandas y que reclama la presencia del rector en los debates.
Los estudiantes
desestimaron la repuesta escrita que envió el rector porque “no dice nada” que
no sea “lavarse las manos” y “excusarse diciendo que el consejo superior no
puede sesionar porque uno de sus miembros está en vacaciones”.
Noveno día
Un poco más delgado
pero con el mismo estoicismo del primer día, Albeiro Benítez, estudiante
presidente del Consejo Estudiantil de la Uniamazonia –Ceunam– mantienen su
decisión no ingerir alimentos, salvo los sueros de hidratación oral, hasta “sus
últimas consecuencias” y responsabiliza al Rector y a quien ahora exige que
renuncia “porque le quedó grande la universidad”.
Por otra parte, el
estudiante continúa recibiendo el apoyo no solo de otros de sus compañeros,
sino de personas afines en diferentes lugares. La fachada del edificio de la
administración dentro del campus universitario, simboliza como ninguna otra
cosa la situación. Cinco grandes banner en policromía anuncian la llegada o la
presencia de los “pares calificados” que intervienen en el trámite del registro
calificado del programa de Administración de Empresas. Y junto ellos los otros
letreros, los que dan cuenta de la huelga de Albeiro, del rechazo a la
homofobia y que reclaman la presencia del Rector: “6 días y el rector Leonidas
Rico como siempre no da la cara”.
Desde el pasado
martes 18 se septiembre, a las 6:00 p.m., Albeiro Benítez armó campamento en la
entrada de la Universidad de la Amazonia; se cosió cuatro puntos en la boca e
inició una huelga de hambre para que el rector y el consejo superior atienda la
solución de un pliego de peticiones.
Por: César Useche






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